A veces la vida te da segundas oportunidades, y a quien escribe estas palabras le pasó contigo pequeño, llegaste en un momento tan señalado que no pudimos decirte que no, tan delgadito, tan delicado, sin saber muy bien qué hacer....y al mismo tiempo demostrando que eras un perro 10.
Tanto, que el día que tu familia y tú os conocisteis quienes vivimos ese momento mágico no nos lo podíamos creer. Te fuiste y les enamoraste, incluso tus colegas gatunos te empiezan a querer, porque ¿quién no podría enamorarse de ti?
Hoy oficialmente gritamos que estás ADOPTADO, gracias a Delia y a sus padres, por escoger como su primer perro un pitbull, por romper todo tipo de mitos con él y demostrar una vez más que querer es poder.
Y a ti mi pequeño, sé muy feliz por mucho tiempo.
